No es la primera vez que esta impresión difumina mi sonrisa. Como si a los hombres los entendiéramos todos, y a las mujeres sólo las mujeres. Tal vez, en fin, sea cierto ese grosero comentario popular. Pero no podía resignarme hasta no encontrarlo en las almas que más me valen.
O será sólo que en las horas tristes de nuestra infancia aprendemos la metamorfosis, la empatía, el sutil arte mimético que rige nuestras vidas. Y así nos vamos volviendo: letal y vulnerable, dulce y venenosa, curtida por el sol y ablandada por el agua. Sola, compañera, madre, hija y esposa. Pájaro, víbora, ángel, estatua. Y entre todas esas cosas, aprendemos a ser hombres también. Para no morir de ellos.
Ea, leamos nuestras manos, busquémonos con los ojos. Que no he visto todavía un poema de amor que comprenda a mi cuerpo.
(22/4/07)
28.4.07
Publicadas por María (Letras) a las 1:14 a. m. 0 ñañas
19.3.07
Tres Diálogos Cómplices del Insomnio
Diálogo modelo.
- Mami, necesito un balcón…
- ¿Un balcón?
- Sí. ¿No ves qué triste está así la ventana? Necesito un balcón… así puedo tener un novio que me cante serenatas.
- Y ¿no te puede cantar serenatas así nomás, sin balcón?
- Es que no puedo pedirle que me cante nada si no tengo balcón.
- Cierto.
Diálogo involuntario.
- ¿Vos me amás?
- ¿A quién te referís cuando decís “vos”?
Diálogo inconcluso.
- Es así: si yo gano vos perdés algo, y si vos ganás yo pierdo algo.
- Ya sé cómo funcionan las apuestas, Pablo.
- Bueno, entonces… (Aquí va una parte irrelevante para la reflexión)
- (Suponiendo que en caso de ganar él le pidiera como mínimo un beso) Claro, pero una prenda proporcional para vos sería que te quedes para siempre conmigo. Así, al perder, los dos perderíamos “el resto de nuestras vidas” que tenemos planeado.
- (Claro, él no respondió nada porque lo último no alcanzó a decirse, pero igual habría dicho algo así como) Jajaja. (Qué pavo. Es que estaba borracho).
Publicadas por María (Letras) a las 8:25 p. m. 2 ñañas
7.3.07
Emoción Circense
“Nadie sabe lo que puede un cuerpo” dijo Spinoza, y todos pensamos bah, y fuimos a comprar ungüento para la cintura. Pero vino el Circo a defenderlo, a demostrarnos que sus cuerpos son tan inhumanos, tan de animal o de elfo que no nos queda otra opción que llorar y tratar de hacer piruetas sobre la alfombra.
Ayer los vi. Y anteayer. No puedo dejar de mirarlos, congelada entre el espanto y la fascinación, pensar que si en todos mis años no puedo lograr una belleza tal al menos una vez, habré desperdiciado mis días.
Pero verlos me revela el desafío. Son perfectos: vuelan por el aire, saltan, se contonean, cantan, y te miran con esos ojos que queman algunas cosas que corren aquí dentro. Son inmunes a la muerte, a la perennidad de sus espectadores, a esta impotencia que te hace querer morir antes que seguir encerrado en esta inmovilidad vegetativa. Son perfectos.
Y yo, que escribo, y debería decir apenas escribo, ¿cómo podría jamás igualar la emoción del acto de circo? Tengo que correr, ahora mismo correr hasta un espacio donde pueda aprender a bailar, a volar, a volver del cuerpo una ilusión cualquiera. Tengo que escribir, y con las letras dibujar, y con los dibujos moverme, y con los movimientos saltar en el aire como si fuera ingrávida. Tengo que hacerlo ya, y no sé por qué todavía estoy acá, escribiendo, escribiéndole a nadie, como si el relato fuera un sucedáneo de mi cuerpo, y pudiera acá suturar la herida que me causa esta imposibilidad.
Nadie sabe lo que puede un cuerpo, me dijo el circo. Y yo me quedé llorando –como siempre- mientras miraba en el espejo cómo no dejo de bailar desesperadamente.
(7/3/07)
Publicadas por María (Letras) a las 8:38 p. m. 3 ñañas
10.2.07
Calles
Hay algo muy sospechoso tras los aparentemente inocentes nombres de las calles. ¿Lo han notado? Probablemente no; nadie lo nota. Esos carteles de colores aburridos, la sucesiva repetición de los nombres –cuadra tras cuadra- y la somnolencia de los viajes en colectivo desvían nuestra atención: los naturalizan. Pero noten cuánto de absurdo, amenazante o misterioso tienen. ¿Quién pone los nombres a las calles? No hacen un concurso como cuando nace un animalito en el zoológico. La sucesión de las calles paralelas en la serie: Esmeralda, Diamante, Alianza, nos hace pensar en las rubias esposas de los mandatarios. Sin embargo, otras series lo desmienten categóricamente: Aristóteles, Platón. Sobre esto quiero hacer una aclaración. Un amigo me preguntó si ambas calles formaban una esquina. Considero muy juicioso el hecho de que no lo hagan (en la geometría peculiar de aquel barrio, las paralelas no se cortan e ningún punto), ya que quien habitara en la convergencia de Aristóteles y Platón no sólo se vería en un gran meollo filosófico, sino también en una gran responsabilidad, tal vez demasiado pesada para un simple habitante de barrio San Martín. Prosigo. ¿Por qué la calle Igualdad continúa con el nombre de Libertad? ¿Es acaso una proposición comunista? ¿debemos entender que el requerimiento para la libertad es la igualdad? Estos interrogantes se vuelven todavía más complicados si caminamos en sentido contrario. La respuesta la dejo a su criterio; no hablaré sobre ello hasta que la mañana brille de nuevo sobre nosotros. Otro tema innecesariamente confuso son las calles con nombre de ciudad. Calle: “Ciudad de Valparaíso”, por ejemplo. Da lugar a complicaciones ¿no lo creen así?. Algún ingenuo iniciante en el arte de la topología urbana podría leer (o escuchar) algo sobre la calle-ciudad de Valparaíso y planificar con gran ilusión unas vacaciones a Chile. Lo cual no tendría nada de malo, ahora que lo pienso. Sin embargo, la elección de las ciudades que son promocionadas por la ciudad debería ser más cuidadosa. No es cuestión de hacerle tanta propaganda a Chile cuando necesitamos un poco de turismo que reactive la economía. ¿Lo ven? Hay algo oscuro detrás. Además… ¿qué hay con las calles con nombre de sustantivos comunes? La Granja, Comercio (o “Del Comercio” donde no he visto todavía más que casas y jardines), Corno, Tambo Nuevo, Tinta, Ostia, Espora… ¡¿Espora?! ¿Hay alguna diferencia de alcurnia entre los ciudadanos que viven en esa calle (eespora’l cuarentaitré) y los que habitan en Sol de la Independencia? Hablando de Sol. ¿Por qué Sol de Mayo? ¿Acasó no llovió todo Mayo en 1810, o eso eran sólo los libros de historia? No sé, no me cierra. Algún significado se oculta detrás de estas frases sin sentido. Nángel me dijo alguna vez que las calles eran trampas que esperaban ser activadas. Nadie supo nunca cómo hacerlo, pero si por fortuita casualidad lleváramos a cabo la combinación correcta de movimientos y palabras, se activarían, y ya no habría vuelta atrás. Tal vez a nadie le aterrorice activar un Rosedal, pero quiero ver sus rostros cuando la tétrica imagen de Ciénaga del Coro aparezca ante sus ojos. Pueden creerme o no. Pueden seguir creyendo que la Calle luna dejó de llamarse Cinco por puro capricho. Pero háganme un favor: jamás, JAMÁS, se rasquen la cabeza mientras silban Claro de Luna si están paseando por la calle El Troll. Creo que no es mucho pedir. (…- 23/2)
Publicadas por María (Letras) a las 1:32 a. m. 0 ñañas
Etiquetas: Conspiraciones
29.12.06
Pasionaria
“(…) De día, luchaba contra la angustia; de noche, luchaba contra el deseo; sin cesar, luchaba contra el vacío, forma cobarde de la desgracia. (…) Poco a poco, yo iba ocupando el lugar del hombre que me faltaba y que me invadía. Acabé por contemplar, con los mismos ojos que él, el cuello blanco de las sirvientas. Egisto galopaba a mi lado por los eriales (…). Yo lo miraba menos como un amante, que como a un niño que hubiera engendrado en mí la ausencia (…). Infiel a mi hombre, seguí imitándolo. Egisto no era para mí sino lo equivalente de las mujeres asiáticas o la innoble Arginia. Señores jueces, no existe más que un hombre en el mundo: los demás no son más que un error o un triste consuelo, y el adulterio es a menudo una forma desesperada de la fidelidad. Si yo engañaba a alguien, fue con seguridad al pobre Egisto. Lo necesitaba para percatarme de hasta qué punto el que yo amaba me era irreemplazable. (…).”
Marguerite Yourcenar, Fuegos. “Clitemnestra o el crimen”.
O todas las mujeres somos una, o toda búsqueda en las palabras termina en la misma aterradora verdad. Un pedacito más: “También yo, señores jueces, conocía el porvenir. Todas las mujeres lo conocen: siempre esperan que todo acabe mal.”
Publicadas por María (Letras) a las 9:31 p. m. 9 ñañas
Fugacidad de la piel color de piel
sí, ella, y es cierto. tocó mi piel, me dejó ver su figura, curvas que se insinúan en la penumbra del instante.
o acaso fuera apenas un malentendido: lo impreciso de la distancia. pero ella existió, y estaba cerca, como un ángel, apenas, el silencio casual de un roce, soneto de las sales, piel color de la tierra.
ella, cuerpo sin nombre, casi sin rostro, cuerpo dormido entre mí y el delirio. ella, aroma en el recuerdo, ser fantástico de mis cuentos olvidados. ella, te hablé de ella muchas veces, antes incluso que existiera de veras; la vi en mí, en los espejos, la vi infinitas veces en los ojos inconfesos de las cortesanas. ella tocó mi piel. y no se iba…
acaso fue sólo un sueño santo. o un error de la distancia y de lo existente. pero estaba, y no se iba, piel color de la tierra, piel color de la piel. viva, sal que hierve entre los sueños: curva indecible del deseo…
(29/12/06)
Publicadas por María (Letras) a las 9:31 p. m. 0 ñañas
24.12.06
Navidad
mirá, te traje esto, me llené de tierra y me lastimé los pies, pero lo traje. es un regalo. es algo pintado con mi sangre, ua idea, apenas, un beso de cerámica inconcluso. pero nada, sin todos esos nombres, es un paquete, algo pequeño, es un regalo. estaba lejos. y las fieras cerraban los ojos o se enfurecían cuando yo pasaba. los niños me dijeron algunas cosas, pero no sé qué, yo nada más vine a traerte esto. no me mires a mí, mirá el regalo, yo soy solamente una sierva de estas cosas. pero mirá, te traje algo, es para vos aunque no entienda a quién le hablo, te lo traje entre el mar de tierra y la tormenta chiquita, es un regalo.
no me preguntes qué significa. poco, creo. que quería regalarte algo. que los nombres de las cosas van cambiando. o que hay algo que sangra todavía.
pero no me preguntes, yo nada más te traje esto. es un regalo ¿ves? un regalo más pesado de lo que todos saben, un secreto, un beso, una idea de cerámica pintada.
-tintasangre-
Publicadas por María (Letras) a las 6:25 p. m. 0 ñañas
21.12.06
(fragmento)
¡Vuelve! ¡Vuelve! ¡Vete! ¡Vete!
Esto no es ningún juguete.
¡No me subas! ¡Vuelvete atrás!
¡No podrás llegar jamás!
El camino está cerrado
y yo bien te he aconsejado.
Si te encuentras con el viejo,
tarde llegará el consejo.
Los principios son los fines:
¡Vuelve atrás! ¡No desatines!
pues si alcanzas la abertura
¡Llegarás a la Locura!
Lo que haces, lo que eres
está escrito en caracteres.
Si te acercas con audacia,
¡ocurrirá una desgracia!
No tendrá un final feliz
tu carrera, Emperatriz.
Nunca he sido un niño yo.
Por eso todo acabó.
Al vivo le está prohibido
verse muerto como ha sido
Si no escuchas el aviso
que la escala darte quiso
y estás dispuesta a llegar
donde nunca has de habitar,
no te doy otro consejo:
¡Bienvenida! Soy el viejo.
(O "lo que el Viejo de la Montaña Errante le escribió a la Emperatriz Infantil mediante una escalera que ella subía". Nótese que resultó un aviso para mí también. Ah... y suena gracioso cantada como rap, pero es copyright de mí y mis hermanitos)
Publicadas por María (Letras) a las 1:59 a. m. 0 ñañas
17.12.06
Rapto
A Mariano lo voy a raptar para llevármelo.
Me voy a sentar en frente de él y observarlo por horas. Y a sonreír. Mirarlo y sonreír, o llorar, ya no sé.
A Mariano, sí.
Y a ver sus ojitos, y cerrar los míos para que no duela tanto. Y querer abrazarlo, pero abrazarlo no, porque se escapa, porque es de humo.
A Mariano quiero raptarlo, llevármelo al castillo, sentarme y mirarlo, y quedarme ahí para siempre, o hasta que haya gastado mi fascinación o las lágrimas.
Y duele, y va a doler. Pero no importa porque él todavía sonríe, todavía crece, aunque yo no lo mire y me tire a llorar en la cama.
Publicadas por María (Letras) a las 4:11 p. m. 2 ñañas
Agón (fgragmento confuso)
Y el destino del amante es el agón, siempre. Rondar el aire previo a la flor, que se tiñe de olor a sangre y arcángeles armados.
Ella, sólo ella, en su erguirse mansamente, hiende el cosmos, lo penetra. De aquella grieta descienden los Cielos, y por eso en rededor está todos iempre lleno de sangre. Aquel hueco que hizo, que se hizo con ella acaso, aquel hueco espantoso que siembra de cadáveres el campo, no termina nunca. Todos allí lo saben, y sollozan, y en silencio dejan pasar al amante, que no ve sino flor y fuego.
Su destino es la agonía. No queda más, luego de aquel intenso rondar el campo del instante previo. Es verla casi, jugar a verla; apresarla entre las sombras y los ojos. En su juego erótico, infinito, la flor se queda ahí, se prende en él y no se irá jamás. Aunque él corra fuera, se arranque del campo, aunque intente olvidarla y finja que no ha pasado, volverá cada vez, a cada instante. No puede dejar de hacerlo ya.
Pero el amante no sabe, avanza entre el cosmos mutilado, los ángeles moribundos, que lo asustan un poco y luego lo dejan, si ya es tarde para él, si ya está perdido.
(14/12)
Publicadas por María (Letras) a las 3:53 p. m. 0 ñañas
13.12.06
Comienzo
en cambio, si abrís la piel al revés, digamos, de atrás para adelante, lo que sucede es completamente distinto.
No es que no haya visto cómo huyen los cadáveres, van hacia a trás en el tiempo; no es que no recuerde que todo volverá y que la flor es roja, igual. Pero de verdad, en serio que pasa algo distinto... deberías intentarlo...
(un beso)
Publicadas por María (Letras) a las 3:20 p. m. 2 ñañas
4.12.06
Pero esta vez las flores rosas no estaban
no, es cierto, no estaban...
Publicadas por María (Letras) a las 4:46 p. m. 2 ñañas
24.11.06
Rito
hoy me dieron mi primer cuchillo. qué orgullo, ya soy grande, ahora puedo recorrer sola los barrios crepusculares.
antes tenía un ángel. pero ahora tengo un cuchillo, y no pelea, puedo llevarlo en el bolsillo o la mochila. al ángel lo regalé, no sé, ahora vive lejos, y a veces se olvida de mi nombre. pero ahora soy grande, puedo estar sola, ahora sé cómo matar gente sin ayuda.
hoy me dieron mi primer cuchillo. el rito fue simple: tajear al vagabundo que duerme en el baldío. yo me equivoqué un poco, pero pude arrancarle un grito. y me enseñaron a correr, limpiarlo, reír demente al otro lado de la calle.
hoy, sonreí desde hace días. desde que me había olvidado los ángeles en la plaza. y es que tengo mi primer cuchillo, ahora puedo ser grande, ponerle nombres y hacer tajos en el lienzo que anochece.
(17/11/06)
Publicadas por María (Letras) a las 8:57 p. m. 2 ñañas
no quiero
no, no, el sueño
era horrible, el sueño, lo que soñaba anoche, o a la siesta, es lo mismo, vuelve siempre
está siempre conmigo.
las arañas, el tubo, tan pequeño, mi rostro asfixiado, el cuerpo estrujado entre sus paredes, húmedas y herrumbre.
vuelve siempre.
es un mandato, una seña, acaso. es la voz que crepita desde el fondo dice
ir por el tubo, sumergir la cara, a que te chupe la piel en su oscuridad compresora
dice no es nada no hables de esto dice ahora ahora ahora.
pero quién soy yo para negarme, me falta el aire como siempre, me duele el cuerpo igual que siempre, y qué puedo decir si el sueño vuelve se repite yo quiero parar
basta.
no quiero ya trepar el edificio por el tubo, es apenas un caño, negro, grasoso, las arañas
adentro las arañas su baba leve sus ojos turbios, bellísima, espantosa, las arañas, quiero que se vayan, no quiero hundir mi rostro entre sus patas.
y vuelve siempre. no, no, no
está siempre conmigo.
yo no sabía, no me había dado cuenta, me olvidaba cada vez, no respiro, ahora, falta aire aire aire yo quiero parar
basta.
Basta.
(14/11/06)
Publicadas por María (Letras) a las 8:56 p. m. 1 ñañas
14.11.06
Nupcias en blanco
si a veces ando de blanco, es porque me caso.
con los ángeles, sus alas de viento y cabellos blancos, sus bucles de humo pardo, vaho milenario, opresivo, de leche tibia.
tengo seis niños que llevan la cola del vestido. pero salen corriendo, se llenan de barro, y yo escribo en cada uno una letra de tu nombre. ellos me traen flores, que juntan del cementerio, de los jardines, y yo me siento a armar el ramo, ciclópea tarea que se borra con el viento.
y cuando me visto de blanco es el gran día. los otros son simples: rosa, verde, amarillo. o marrón y negro, noche fría. pero blanco... blanco es el día en que me caso, invité a todos los seres que me siguen. y a los otros no, que jamás vendrían a verme, nadie me cree cuando hablo de los ángeles.
el cortejo de los ángeles es santo; sus cartas no me queman las manos, me curan la piel, bellos ángeles hechos de alas y humo. siempre que me caso me miran a los ojos. como si fuera una tormenta, océano pardo sobre el aire, me miran sin rozarme, apenas me besan sus flores magníficas al cuello.
y yo te espero, trenzándome el cabello con leche, la piel con sangre de ángel, todo para ser blanca y que me crezcan alas nupciales al fin. ellos no me tocan nunca, me desposan sólo para cuidarme, mi piel sigue virgen de sus labios de oro.
cuando me visto de blanco, es porque me caso con los ángeles. pero igual te espero, el ajuar bordado, las letras en la piel de los niños, hilos de agua, sal de primavera. vestida de blanco, plumas de pegaso, escamas de sirena de mármol.
(13/11/06)
Publicadas por María (Letras) a las 11:22 a. m. 2 ñañas
y frío
Acá, donde el mundo es para esconderme, vasto, para esconderme de las cosas que no entiendo. No quiero tener más frío, pero quiero dormirme en el agua, ser abrazada por un sí, el río, la bóveda maravillosa. Acá donde duele no llegar, yo quería salir, tocar las cosas.
Este lugar y observa en calma mi lucha para verlo. No quiero más el frío, pero arrojarme hacia las cosas, saltar de la montaña, hacerme trizas sobre las piedras. Acá no impotan las demás manos, mis manos son todas las manos, nadie más lucha por arrancarse y permanecer.
Yo no quiero tener frío. Acá los nombres se desvanecen, y hay que observar cómo me destrozo hasta fundirme conmigo. Pero el frío me separa del agua, de nosotros, eterno ente.
Y yo que me siento a esperar algo, Dios, la muerte, mis manos...
(10/11/06)
Publicadas por María (Letras) a las 11:20 a. m. 0 ñañas
7.11.06
Aquelarre
hoy fue un poco más que un día de polvo.
ella es tan cruel, a veces, no hallo sus razones, el secreto... pero soy de palabras, quién pudiera nombrarme sino ella... soy su Palabra, su sierva, no entiendo sus razones, y al final siempre me destruye.
hoy me mostró el escondite de las cartas. y fue mucho peor
que verlas deshacerse en el agua, que quemarlas en aquelarre dominicano, que morir con ellas entre los labios.
apenas pude esconderlas, encerrarlas hasta que dejasen de gritar. ella me obligó a echar vivos los muñecos a sus féretros. y no cavar la tumba, espera el momento propicio para la muerte sin gloria. para el olvido.
hoy fue mucho más que un día de polvo.
ella me cuida un poco, me da razones dulces para que llore de noche. me recuerda algunas cosas, el ángel nuevo que tanto habita entre mis cosas.
y yo aprehendí con paciencia las consignas. si ella sigue cerca, el infierno es también sólo palabras. así que armé otra vez el santuario roto, encontré las gemas para lucharle al tiempo. y logré que se quedaran los colores, quité el polvo de la armería, mi cuarto.
hoy fue un día pesado. ella vino, viene siempre, desordena las cadenas y me pone nombres nuevos. hacía ya mucho que la estaba esperando...
(4/11/06)
Publicadas por María (Letras) a las 3:40 p. m. 0 ñañas
Fragmento de una carta que no escribí
pero la condena no fue leve, callar. y callarse en serio, las veces de castigo son terribles, no quiero ver sus ojos nunca más. nunca más ser culpable ante los ángeles.
callarse es masticar lo vivo que nace en mí. y tragarlo. la distancia así se vuelve fosa, y adentro los cadáveres se pudren en silencio.
por eso hago trampa a veces, elijo los azotes a la asfixia. infrinjo hablando con los pájaros, o dejando algo de mí en las tuberías de aire negro. lo que viene después... después...
en el estrado, los ángeles son tres. y tienen el mismo nombre, túnicas, colores belicosos. ellos sí pueden gritar, lanzarme cosas vivas, ellos sí que saben cómo lacerar la piel. pero no lo hacen, por eso se llaman ángeles, se llaman de otras formas que me está prohibido decir.
y el espejo (descubrí) está hecho de adjetivos. yo no puedo decirlos, no puedo hacer trampa porque sí. tampoco puedo lanzarme contra el reflejo monstruoso; me fue prohibido ser necia, decir esas no son mis manos.
quiero hacerlo, a veces, asomo la piel por entre las rejas y perpetro una palabra al azar. lo que viene después... después no...
(2/11/06)
Publicadas por María (Letras) a las 3:35 p. m. 2 ñañas
6.11.06
Aprendizaje
Uno aprende cosas todos los días.
Aprende, por ejemplo, que el cuerpo no se agota en las heridas, que las noches de tormenta afectan los sueños, que nunca más quiero ver Casablanca.
O aprendemos a olvidar algunos años, a querer que nadie nos vea llorando, a reír de cómo me fascina la marca que tengo en el brazo.
Pero esencialmente, aprendemos tres cosas:
- Que el rechazo no es una imprecisión del lenguaje.
- Que (increíblemente) el mundo funciona sin que yo intervenga.
- Que no importa dónde escarbes, vas a encontrar sangre.
Si uno lograra aceptar estas cosas, ya no tendría que lidiar con los síntomas, ni tener que esconderse en el camino que va por Lisandro de La Torre hasta Suipacha, y de ahí dobla a Francia.
Todo sería, por lo menos, un poco más razonable.
Publicadas por María (Letras) a las 10:21 a. m. 1 ñañas
31.10.06
pero vestirse de rojo tiene otras ventajas: ser un cuadro en cualquier parte, crear fotografías frustradas a cada paso que damos.
y sin embargo ahí seguimos, todas, que el marrón, que el celeste, que los híbridos de ayer que llovía.
Siquiera anduviéramos perfectos: todos vestidos de nada y sólo dos (él en negro, yo de rojo) caminando de la mano por las calles.
(30/10/06)
Publicadas por María (Letras) a las 3:01 p. m. 2 ñañas