22.8.06

Sueños

Yo, de las personas que me son puro ángel, me enamoro en los sueños. Es extraño; no sé por qué sucede. Sólo están ahí, en la gigantesca casa de cristal, y me cortejan con dulzura, casi me besan, pero no, y es increíble.
No me quito de la cabeza: las escaleras, el marfil y lo blanco que todo lo calma. La cercanía de un cuerpo, lo liviano de las formas, ninguna dualidad. No es posible hacer con los sueños mucho más que soñarlos: desearlos, escribirlos, manejarlos, los opaca. Pero hay algo en ellos que deja una huella en mí, y hace que ande todo el día enamorada del ángel.
Dos datos curiosos: En mis sueños los rostros son difusos, y los sonidos, inexistentes. No es en realidad que sueñe así truncado, sino que no puedo recordar esos dos atributos, y se pierden para siempre.
Lo más extraño de esto es la imagen que no puedo borrarme de la cabeza: alguien gritando de horror. Muy impresionante... pero ¿cómo es que perdura, sin rostro y sin sonido?
Para que sepas: No sé si quiero medicar mi memoria. Pocas cosas son tan apasionantes de estudiar sobre mí.
Hasta mañana.


(que sueñen con los angelitos, y que duerman bien)


(18/8/06)

5 Comments:

Franco Hanczyc said...

me siento sumamente comadre, chismeando por aqui
pero la verdad es que vuestro blog llama, estimadisima desconocida que asumo de las bellas regiones puntanas, merced de lo dispusto en su perfil. es un placer que roza lo lisergico leerlo. y ademas, esta copado, y tiene un aire a surrealismo que a mi (cultor de miroes y dalies varios) me apasiona.

asi que basicamente dejar mi saludo y mi humildisimo elogio. o no tan humilde. y una invitacion a pasarse por mi blog, y a generar algun espacio de, digamos, intercambio.

que falta por estos lares, a veces

... said...

Wow. Perturba. Hoy no duermo...

Franco Hanczyc said...

aviso, suelo firmar repetidisimas veces, a medida que voy leyendo. si en algun momento resulta molesto, aviseme.

y encima, he visto citas de Howard Philippe Lovecraft.
evidentemente, alguna distorsion espacio temporal muy desagradable causo que no nacieramos, digamos, vecinos, contertulios de mate y tortas fritas, de cafe y medialunas de manteca, encontrados en una biblioteca buscando el mismo libro, viejos compañeros de la primaria que se vuelven a ver.
pero que le vamos a hacer; a veces hasta la realidad se equivoca.

verdad?

María said...

Todavía hay tiempo, querido.
No nos hemos desencontrado del todo... y al final, estas chatas tecnologías sirven para rectificar ciertas omisiones del Destino.
Hasta pronto.

Patricio said...

Curioso el destino.
Me gustó el texto, sabés.